Los expertos dicen que las variedades más pequeñas maduran entre las 8 y 12 semanas, y las normales entre 14 y 16. Sabía que estos datos son orientativos, que siempre depende de las condiciones de cada cual, tampoco sabía si mi variedad era tipo “pequeña” o tipo “grande. Pero, a falta de experiencia, era toda la información que tenía.
Mònica me dijo que esperara y eso hice, pero el domingo, cuando me di cuenta de que estábamos en la semana 17, me entró el pánico y procedí a la extracción total.
Nos la comimos en la ensalada. Estuve buscando consejos de cómo prepararla, la mayoría de recetas proponían cocerla, pero pensé que en crudo mantendría mejor las propiedades, así que la pelé y la corté en lonchas. Era muy muy roja, y sorprendentemente dulce…
No sé si habría podido crecer más, pero me pareció que el tamaño era aceptable, similar a la foto del sobre.


3 Febrero 2009 a las 8:42 am
Ole, ole! yo siempre las pongo en ensalda, peladas y sin cocer y el sabor a tierra y su dulzor me encanta. He encontrado una agrupación muy interesante con semillas libres de transgénicos en la Fira de la Candelera, si te interesa te envio los datos.
Un abrazo
4 Febrero 2009 a las 8:50 pm
Hola Mònica. Pues sí, me interesan los datos de esa agrupación. ¿Puedes ponerlos como comentario y así quedan aquí por si le interesa a alguien más? Gracias por todo
12 Febrero 2009 a las 1:10 pm
tarde pero llegué, ahi estan:
http://www.lesrefardes.com
te las envían por correo si es necesario, yo me compré tabaco, para combatir la maldita mosca blanca y dos variedades de tomate un poco más fuertes, a ver si sobreviven…
Un saludo
13 Febrero 2009 a las 5:01 pm
Gracias…
14 Agosto 2009 a las 10:26 pm
Yo soy una novata pero me parece que podrían crecer mucho, mucho más. Y están igual de buenas (pero sin pasarse que las muy grandes están súperduras:)