Archive for the ‘_estructura’ Category

Me doy un descanso

8 julio 2010

Hace demasiado que no actualizo el blog. Disculpas a mis lectores.

Parece que he sufrido una especie de saturación. No estoy inspirada. No me apetece. Si hay alguien ahí, gracias por su paciencia. No sé si volveré.

Huerto en un balcon de Barcelona. Necesito un descanso

Dejo a vuestra disposición la información recopilada en estos 3 años de trabajo y de diversión. Podéis buscarla  por categorías en la columna derecha del blog.

Os dejo también, a continuación, la lista completa de huertos que visito y distintas webs hortelanas donde encontrar información:

Huertos que visito:

 

Informaciones varias:

 

Hasta luego. Gracias por acompañarme hasta aquí.

Anuncios

Tuga y Tegu

1 mayo 2010

Creo que ya he contado alguna vez que, cuando riego las plantas manualmente, tomo el agua de la piscina de las tortugas. Es aconsejable ir renovándoles parte del agua para evitar la concentración de sustancias de desecho, de este modo se alivia el trabajo del sistema de filtración, y a las plantas les va genial porque el agua que reciben viene “vitaminada”.

Tuga y Tegu viven con nosotros desde hace 5 años. Tienen, creo y espero, una buena vida.

De diciembre a febrero dejan de comer y de salir al exterior, se quedan en el fondo del agua medio dormidas, intuyo que meditando cosas importantes. A principios de marzo salen de su retiro espiritual y asoman la cabeza del agua, eso significa que dan por finalizado el ayuno voluntario.

El menú se sirve normalmente por la tarde, en su terraza. No suele ser muy variado (aunque parece suficiente, dado que se las ve tranquilas y sanas): o crustáceo desecado, o barritas de pienso, de vez en cuando, un trocito de jamón york.

Los días que no importa que el agua apeste porque toca cambiarla toda (nunca en invierno, semanalmente en verano, el resto del año, dentro de estos límites); esos días hay menú especial: media gamba congelada. Creo que les gusta porque se vuelven locas al verla, se pelean por los mejores bocados, se amenazan la una a la otra incluso, parece que les vaya la vida en ello. La guerra suele durar poco: a la que se acaba la gamba, tan amigas.

Salen a la terraza para coger la comida (y vuelven al agua inmediatamente para comérsela) y también salen a la hora del sol, ahora en mayo de 3 a 7de la tarde.

No son muy listas, o al menos eso quieren que creamos, el caso es que cada día dedican un tiempo largo a descubrir (repitiendo una y otra vez los mismos intentos fallidos) el camino para subir a su terraza. Siempre acaban encontrándolo, aunque siempre por casualidad.

Al llegar arriba no van lejos, no parece interesarles mucho lo que hay + allá (o no les gusta alejarse del agua o no tienen espíritu de exploradoras). Por si acaso algún día se deciden, más allá, en la zona de tierra, les he plantado lechugas para que prueben nuevos sabores.

Hasta ahora se han quedado siempre en el mismo punto, junto al puente. Llegan, se colocan en posición (siempre una encima de otra, Tegu arriba), estiran al máximo las cuatro patas y la cabeza, exponiendo la mayor parte posible de piel al sol y así quedan, inmóviles, horas, hasta que un sonido o un movimiento fuera de lo normal las asusta. Entonces saltan al agua y vuelta a empezar con la búsqueda del oculto camino que lleva a la terraza…

Mi archivo de semillas

16 abril 2010

Vi este video y recordé como hacía, de niña, vasos con un papel.

Así que, con esta idea y algo de tiempo, he reorganizado mi archivo de semillas. Una marca azul para la temporada otoño-invierno. En rosa la temporada primavera-verano.

Esto del huerto es para relajarse

1 abril 2010

Dedico esta nota a rafelín que en un comentario me decía “Ahora me he vuelto más hippie y la verdad q mejor, pq de la otra forma me estresaba un poco, y esto del huerto es para relajarse. Planificar y esas cosas sí, pq además de necesario es divertido, pero de verdad q si seguimos tantas pautas, al final ni disfrutamos”.

En su momento no le contesté porque hace tiempo que decidí no responder comentarios (eran o todos o ninguno y, si eran todos, no daba abasto). Pero hoy he vuelto a leer sus palabras y he sentido la necesidad de decir en voz alta (y sobre todo de recordarme a mi misma) que tiene toda la razón, que esto del huerto es para relajarse.

Yo también empecé haciendo todo el pack: rotaciones, asociaciones, calendarios… y fue un estrés. De todas maneras, supongo que hay que vivirlo para entenderlo y poder disfrutarlo después.. El primer año de novato no te lo quita nadie. Curiosamente, en cuanto me relajé, fue cuando realmente las plantas y yo empezamos a gozar… y a crecer más que nunca.

Vodpod videos no longer available.

more about "cebolla", posted with vodpod

El mandarino, la hidrojardinera y las tortugas

15 marzo 2010

El mandarino llegó a casa en diciembre, con los frutos todavía verdes. En febrero, cuando terminó sus trabajos de producción (las mandarinas, deliciosas) y quedó por fin tranquilo, lo trasplantamos y, de paso, lo podamos un poquito.

(En teoría, al podar, las raíces sufren menos por el trasplante: al eliminar las hojas disminuye la evaporación, luego las raíces no tienen tanto trabajo buscando agua, luego pueden dedicar su energía a acomodarse a la nueva situación.)

También le quitamos cochinilla algodonosa, de la siguiente manera:

Día 1. Quitar las cochinillas con paciencia y un bastoncito (de los de limpiar los oídos) impregnado de aceite.
Día 2. Lavar las hojas con agua y jabón para quitar la melaza y los restos de cochinilla y de aceite.
Día 3. Lavar las hojas con agua sola para eliminar posibles restos de jabón.

Trasplantamos el mandarino a un nuevo recipiente que construimos especialmente para él, y que incluye un sistema casero de hidrojardinera: un depósito de agua y un tubo con flotador.

Ya veremos si al mandarino le gusta su nuevo alojamiento con agua a demanda.

Queda pendiente también la opinión de las tortugas, ya que el nuevo recipiente incorpora también su nuevo espacio de paseo. En cuanto llegue el calorcito y salgan a inspeccionarlo veremos su veredicto.

Información varia sobre mandarinos aquí

Agricultura vertical

1 marzo 2010

He encontrado algo interesante en Caminos Rurales.

Me ha sorprendido porque, aunque ya había visto jardines en vertical en el exterior de fachadas, este concepto es nuevo: cultivan hortalizas dentro una fachada de doble piel!!

Entrad en la web y pinchad en las fotos. Ya me gustaría poderlo instalar en la oficina…

El suelo en la agricultura ecológica

15 febrero 2010

Como tantas veces, he descubierto algo interesante gracias a Luís.

Esta vez es un video que dice algo así como que todos los seres vivos necesitan dos elementos: energía y nutrientes y que ambos elementos llegan a la cadena atrófica por las plantas, quienes captan la energía del sol gracias a la fotosíntesis y extraen los nutrientes del suelo a través de sus raíces.

Pero que los nutrientes, a diferencia de la energía del sol, no fluyen indefinidamente; tienen que regresar al suelo en forma de las partes muertas de las plantas, las partes de las plantas que no asimilan los animales (excrementos), los cadáveres de los animales…

Las plantas toman los nutrientes del suelo y al suelo tienen que volver para que la cadena funcione…

DOCUMENTAL El suelo en la Agricultura Ecológica

La luna

29 enero 2010

El tetris que vive en mi cabeza está en marcha y no puedo pararlo. Tengo un bucle:

La primavera ya llega, y para entonces tengo que tener las semillas sembradas, pero antes tengo que elegirlas, ¿y qué planto? Primero tengo que decidir que pongo en cada espacio, eso dependerá de las semillas que tengo, voy a verlas…, pero también depende de la luz, y la humedad, y las plantas vecinas, y el calendario de siembra… buf!, hay un montón de variables, los hay que tienen en cuenta hasta la luna… ¿La luna? ¿Me dejo la luna?

Por si acaso me he puesto a investigar sobre el grado de influjo de la luna en los trabajos del huerto. La conclusión final de mi investigación es que la influencia de la luna en las plantas, si es que existe, no parece ser muy determinante. Influye lo suficientemente poco como para que sean posibles todas las opiniones, es como en política, hay opiniones a un lado y a otro, así que elige la que quieras:

A un extremo, los místicos, los que creen que la influencia de las fases lunares afecta radicalmente en el crecimiento de las plantas y debe determinar, por tanto, todas las labores del huerto. Se basan en la sabiduría popular de generaciones y, los más modernos, dicen que hay una explicación científica: la savia de las plantas se ve afectada por la atracción gravitacional de la luna, igual que ocurre con el agua del mar (y produce las mareas).

Al otro extremo, los agnósticos, los que dicen que no hay influencias, que las fases lunares se utilizaban antiguamente en agricultura como medida tiempo y que eso derivó en misticismo, pero que “científicamente” no hay nada demostrable.

En el centro, todos los demás, los que comprendemos la física de los líquidos y la atracción gravitacional de la luna en las mareas, pero que no vemos tan evidente que tengan un efecto importante en el crecimiento de nuestras plantas. Somos los que ponemos cara de científicos y tenemos el calendario de los místicos a mano, por si acaso.

Hoy trasplantamos

7 diciembre 2009

C. rellena los potes de tierra. Yo coloco la lechuga. I. le pone tierra alrededor… con mucho cuidado que son bebés …

.

.

Huertos que visito

15 noviembre 2009

Antes tenía la lista de webs favoritas como en la mayoría de blogs, con un enlace para cada una. Para ver si había actualizado alguien tenía que pinchar en cada uno por separado.

Lo he cambiado por un único enlace a mi reader. Salen directamente, los posts por orden de aparición (el último publicado es el primero), de todos los huertos que tengo inscritos. A mi me resulta mucho más cómodo de consultar, espero que le sirva también si alguien más lo utiliza.

Está en el mismo sitio de antes, en la columna de la derecha, donde pone: HUERTOS QUE VISITO.

PD.
De momento, están los que he listado + abajo. Si falta el huerto de alguien, por favor, disculpas, en cuanto me lo diga, lo inscribo rauda y veloz.

* Alternativas Sostenibles
* Aprendiz de horticultor ecológico
* Bloc d’una mestressa de casa
* Caminos Rurales
* Cultivos Orgánicos
* De l’hort a la cuina
* Destripaterrones
* Diálogo con la tierra
* El Huerto de Otiñar
* El Huerto del Abuelo
* El Jardinero Fiel
* El MacetoHuerto de Floppy
* El nostre petit hort urbà
* Elhuertogeneroso
* Hort urba en Albaida
* Huerta Urbánica
* Huerto para todos
* La finca de huerteitor
* l’hort de lurdes
* L’hort d’en Pollet
* L’hort, el pa i altres motivacions
* L’hortet
* Llaoretes
* Maceto-huerto
* Masia Planes Velles
* Mi Balcon Verde
* Mi cultivo
* Mi huerta ecológica
* Miracebo
* Picarona… i el seu hortet
* Recohiendu berzas
* Terrats Solidaris
* Trabajos con palets
* Un hort al terrat
* Un huerto en la ciudad
* Un huerto en la terraza
* Un huerto en Mallorca
* Verduras en mi balcón

Lechugas y similares – TRASPLANTE

14 octubre 2009

Ahora es lechuga pero, en todas las hortalizas que no siembro directamente, el proceso de trasplante es el mismo:

1. Adecento el lugar elegido en el huerto: quito restos de hierbas o de cultivos anteriores, remuevo la tierra, añado compost, riego bien y hago agujeros con el dedo donde quiero colocar un nuevo vecino.

2. Riego bien la maceta de plantel (sembrado semanas antes con el procedimiento habitual). Cuando la tierra está bien empapada, giro el tiesto y dejo caer su contenido con cuidado en mi mano. Llevo la/s plantita/s inmediatamente a su agujero, procurando no tocar raíces ni dejarlas descubiertas durante más tiempo del necesario. Cuando hay varias plantas y están demasiado unidas, no me arriesgo, las trasplanto juntas y pasados unos días elimino las + débiles cortándolas con unas tijeras.

3. Una vez colocada cada plantita en su agujero, presiono la tierra a su alrededor, con mucho mimo. Riego y mantengo la planta tapada con un envase plástico transparente durante unos días (sí, cutre, pero eficaz, una botella de coca-cola es un invernadero portátil y muy manejable), para que no le falte humedad hasta que disponga de buenas raíces. Veo que se ha adaptado si se mantiene erguida, o incluso quizás ha crecido, y entonces le quito el invernadero de encima.

En el caso de las lechugas, cada vez que trasplanto, siembro nuevo plantel, y así pronto tendré el huerto lleno de ejemplares de diferentes edades. Espero que a partir de la primera cosecha esto sea un no parar de recolectar hasta primavera…

Lo que está claro es que tanto las lechugas y como sus vecinos en esta época (espinacas, canónigos, rúcula…) exigen agua. Esta importante revelación se la debo a mis fracasos y a este video:

Tomates. Análisis a mitad del proceso

5 julio 2009

Según el recuento de la semana pasada, tengo 44 tomateras y 159 tomates, repartidos en distintas zonas de distinta profundidad. Los datos detallados se muestran en el croquis que abajo adjunto. Tengo que agradecer la inestimable ayuda de C. y la de J. en la toma de datos.

Cada cuadrado representa un área de 15 x 15 cm, la letra indica la especie, y los dos números la altura de la planta y el número de tomates.

Croquis y recuento a primeros de julio

Especies:

Tb = bombilla, origen Picarona (Les Franqueses del Vallès – Esporus), 3 unidades
Tc = cerise (marca vilmorin), origen Picarona (Candín – Asturias), 6 unidades
Tg = gold nugget, origen Picarona (Candín – Asturias), 2 unidades
Te= estrella, origen mi cosecha del año anterior (no sé de donde salió), 7 unidades
Th= hivernacle, origen cosecha del año anterior (tomatera comprada en un garden), 7 unidades
Td = ditmarcher, origen Picarona (Espiets – Francia), 2 unidades
Tx = ni idea, supongo que tiramos sin querer algún tomate al compost y al abonar quedaron las semillas en la tierra.

Todas las tomateras fueron sembradas el mismo día (21 de marzo, hace 15 semanas) y ahora mismo tienen diferentes tamaños y están en diferentes etapas. No tiene mucho sentido compararlas porque son especies diferentes y cada una va a su ritmo. Pero hay una variedad, la cerise marca vilmorin, que sí planté en varias zonas para poder hacer comparaciones. De momento ganan de calle las dos cerise que están en la parte izquierda del huerto vertical (30 y 26 tomates respectivamente).

Impresionante el exitazo del huerto vertical respecto al horizontal. A pesar de que tiene menos sol porque está situado en una parte más interna del balcón, luce de una frondosidad y de una producción muy superior, permite además que los espacios entre plantas sean inferiores, ¡me caben más!. La necesidad de riego es mucho menor y ocupa mucha menos superficie de balcón.

Huerto horizontal

Huerto horizontal. Huerto en un balcón de Barcelona


Huerto vertical

Huerto vertical. Huerto en un balcón de Barcelona

Creo que el truco está en su forma, permite un gran volumen de tierra que mantiene la humedad y las raíces pueden profundizar hasta donde les apetece.

Tomates, planificación

3 mayo 2009

Siento el retraso, he estado ocupada en lo de siempre por estas fechas, ya sabes, estudiando y re-estudiando como colocar la mayor cantidad posible de tomateras en mi huerto.

El objetivo era el de siempre: aumentar la producción respecto a los años anteriores, además, este año no tengo escusa, el huerto es + grande, ahora tengo dos: el huerto horizontal y el huerto vertical.

Pero esto de planificar no es sencillo, había bastantes variables a considerar, cada especie necesita un rinconcito adecuado a sus necesidades (las que necesitan tutores cerca de barandillas y paredes, donde pueda sujetarlas fácilmente, las variedades altas en los maceteros + profundos, todas con su espacio mínimo, pero sin pasarse ni un milimetro, que cuantas más quepan mejor…) Y yo, evidentemente, necesito que la composición sea bonita, y variada, y gustosa, y el riego automático necesita llegar a todos los puntos…

Después de darle unas cuantas vueltas, el croquis definitivo es éste:

Huerto enun balcón de Barcelona. Planificacion huerto

Donde:

Las zonas en gris están ocupadas por plantas fijas o bien por impedimentos varios. Son zonas sin posibilidad de colocar nada.

Las zonas verdes son espacios previstos para variedades que no son tomates, todavía por concretar, posiblemente albahaca, calabacín, pimientos…

La zona más profunda del recipiente vertical (F y G) es donde están los ficus benjamina, ahora la necesito para preparar y colocar las macetitas de plantel, también tengo experimentos varios, pero más adelante me gustaría plantar allí algún arbol frutal.

Las zonas rojas son las tomateras, todas las variedades que me mandó Picarona y las que mejor resultado me dieron el año pasado.

Tb = bombilla, origen Picarona (Les Franqueses del Vallès – Esporus), 3 unidades

Tc = cerise (marca vilmorin), origen Picarona (Candín – Asturias), 6 unidades

Tg = gold nugget, origen Picarona (Candín – Asturias), 2 unidades

Te= estrella, origen mi cosecha del año anterior (no sé de donde salió), 7 unidades

Th= hivernacle, origen cosecha del año anterior (tomatera comprada en un garden), 7 unidades

Td = ditmarcher, origen Picarona (Espiets – Francia), 2 unidades

En los huecos que quedan blancos espero ir sembrando y recolectando especies de ciclo corto y cuyas raíces ocupen poco: espinacas, lechugas… también están los rabanitos pero es que en casa no nos gustan a ninguno. Pero será difícil, este tipo de hortalizas sólo me aguantan bien de noviembre a marzo. En verano mi balcón es caluroso, la superficie de la tierra se seca rápidamente, las lechugas sobreviven pero no disfrutan de la vida, están escuálidas, secas, amargas.

Tengo que encontrar variedades de verano, dicen los libros que haberlas haylas.

Nuevo macetero. El huerto vertical.

21 abril 2009

Comencé a diseñarlo pensando en colocar en alto los dos ficus benjamina que ya tenía y el limonero que me regaló Núria. Quería tenerlos en un rincón donde no molestaran al paso, sería algo discreto, pegado a la pared, que no ocupara mucho…

Vi la foto de una fresera en Internet y me inundaron nuevas ideas: si hacía huecos en las paredes del nuevo macetero podría plantar más cosas en el mismo volumen, así que le estuve dando vueltas hasta encontrar un diseño que cumplía también con esta condición.

En cuanto al material de construcción, tenía varias referencias de jardineras con madera (José Antonio, Ronal, Arhuanu…) pero la forma extraña de la mía complicaba la construcción con este material. Además, era un diseño vertical, para que aguantara todo espeso el grueso de la madera tendría que ser considerable y eso disminuía el volumen útil.

Después de estudiarlo con J., optamos finalmente por hacer una estructura de madera (la + delgada y barata que encontramos, dm de 2 mm), forrarla con fibra de vidrio y barnizarla con resina de poliéster. Para sujetar el conjunto a la pared utilizamos tacos químicos y, para que no se abombara, varillas en los frontales a modo de refuerzo. Para el acabado, la misma pintura de la pared donde iba colocado.

Aquí está J. aplicando la resina. El trabajo con fibra de vidrio resultó ser bastante engorroso, pero el resultado de momento es satisfactorio.

.
Mi primera impresión al verlo por fin terminado fue que nos habíamos pasado, era demasiado grande para las reducidas dimensiones del balcón.

bancal-frontal

Pero enseguida el enfoque cambió: es un recipiente de casi 300 litros y su profundidad permite que las plantas puedan estar muy juntas. ¡Tengo un nuevo huerto y es un huerto enorme!

bancal-picado

.

Hay maneras más sencillas de sembrar (o donde dije digo…)

7 abril 2009

Hace un año explicaba aquí mi procedimiento de siembra: primero germinación, sin tierra y con calor, después plantar el brote en un potecito con tierra, después mantener dentro de casa con una serie de cuidados constantes, después trasplantar al exterior, primero en un lugar protegido, y finalmente en la ubicación definitiva.

Un procedimiento tan meticuloso tiene sentido, por ejemplo, en la huerta “industrial”, empresas que producen miles (¿millones?) de plantones perfectos para que los hortelanos puedan avanzar la temporada. Les va el negocio en ello, no se pueden permitir depender de variables como el clima.

Pero, en mi caso, me he dado cuenta de que no tiene sentido: es demasiado complicado. A mí me da igual conseguir los tomates unas semanas antes y, en estas condiciones, hay maneras más sencillas de sembrar, sin tantas atenciones ni tantos trasplantes.

Como sabéis, el proceso de siembra depende de dos cosas, humedad y temperatura. Si controlamos estas dos variables tenemos el éxito asegurado.

Respecto el control de la temperatura, es fácil, no hay que controlarla, cada estación ofrece la temperatura adecuada para que germinen y se desarrollen perfectamente los cultivos de su temporada. Y está claro que las plantas de temporada son las únicas que quiero para mi huerto, son las productivas y vistosas. Las que no son de temporada quizás sobrevivirán con cuidados “artificiales” en el interior, pero fracasarán en cuanto las trasplante al huerto.

Respecto la humedad, la semilla necesita humedad constante pero sin encharcarse (imprescindible un buen drenaje). Lo que yo hago es regar asiduamente (no dejar nunca que la tierra se seque) y cubrir la zona con un recipiente impermeable (plástico, cristal) que hace de mini-invernadero (mantiene la humedad y suaviza los cambios de temperatura) hasta que el plantón sea lo suficiente mayor para valerse por si mismo (4 o 5 cm…).

Si la siembra es en recipiente, me va muy bien dejarlo encima de una maceta con tierra, así el agua sobrante sale fácilmente y la tierra de debajo mantiene la humedad durante más tiempo

Conclusiones:

1. sembrar sólo plantas de temporada

2. no es necesario sembrar el interior, la temperatura en el exterior de casa es siempre la adecuada para las plantas de temporada.

3. la tierra debe estar siempre húmeda pero no mojada.

Respecto al recipiente de siembra, eso es ya depende de las circunstancias, yo siembro en la ubicación final sólo si la tengo clara y está disponible. Si no, siembro en recipientes previos y después trasplanto.

Este invierno he sembrado lechugas, guisantes, canónigos, remolacha y habas, todo directamente en la ubicación final y todo ha ido saliendo bien.

Hace dos semanas inicié las siembras de primavera, en recipientes, porque las hortalizas de invierno todavía ocupan el huerto y, además, así las tengo + controladas, hay distintas variedades y es fácil liarse.

Las tomateras que me regaló Picarona ya asoman, he puesto los recipientes sobre el huerto (junto a las lechugas y de las habas), por lo de la humedad, y los mantengo tapados, así:

Agricultura ecológica contra el cambio climático

8 enero 2009

Me han parecido muy interesantes los audivisules que Luís ha colgado esta semana en su web.

Dejo aquí el primero y, si quereis más, ésta es la web de Luís.

Riego

26 junio 2008

La semana que viene nos vamos unos días fuera y ya he conectado el riego automático (impecablemente instalado por J., evidentemente) para que me demuestre que será capaz de funcionar cuando lo deje solo.

He estado haciendo pruebas en cuanto a la frecuencia y duración del riego. El tema está en que, con este calor, la superficie de la tierra (que es en realidad toda la tierra del huerto porque hay un palmo de profundidad) se seca enseguida. Pero la solución no es aumentar la cantidad de agua, porque entonces se pierde por el drenaje (llevándose con ella los preciados nutrientes) y vuelve a secarse. Conclusión: poca agua y frecuente, lo he puesto a 1 minuto cada 8 h.

Cuando riego a mano, utilizo agua de la pecera donde viven las tortugas, es agua sin cloro y enriquecida además con los “nutrientes” que desinteresadamente ellas aportan al ecosistema del balcón. Pero cuando riego con el automático, el agua que les llega a las plantas es directamente de la red, de la cual no conozco la composición pero, por el gusto que tiene, es evidente que contiene mucho cloro.

Hace tiempo ya que le doy vueltas a como mejorar la calidad del agua del riego automático. La premisa es que no puedo recoger agua de lluvia porque el balcón es cubierto. La otra premisa, vigente siempre en todos mis diseños, es mínimo coste, energía (incluida la mía) y espacio.

Tengo entendido que, dejándola reposar al aire, el agua de red mejora notablemente. Así que se me ocurre instalar un depósito abierto entre la toma de agua que hay en el balcón y el riego automático. El depósito debería estar en alto, para disponer de presión. Me lo imagino de unas dimensiones similares una cisterna de inodoro, también con su boya nivel, pero sin tapa, y quien activaría el vaciado no sería una mano tirando de la cadena sino la válvula del riego automático.

El caso es que este proyecto está aparcado porque no tengo donde poner el depósito.

Datos

15 junio 2008

Como todo el mundo sabe, cualquier trabajo de investigación se basa en anotar y analizar los datos obtenidos.

Cuando tenía sólo 11 tiestos en el balcón, conocía casi de memoria el historial de cada planta, era fácil porque eran pocas. Pero, desde que tengo un huerto de verdad, el tema se ha complicado. Ahora es necesario un control más serio.

Desde enero he estado anotando, para cada planta: nombre, origen, siembra (fecha, lugar y procedimiento), trasplante (fecha, lugar y procedimiento), fecha primera flor, frutos (fecha primer fruto, cantidad total y características) y fecha de defunción. También apunto los sucesos relevantes en la vida de la planta y si interesa o no guardar semilla para la próxima temporada. Total, 15 datos para cada planta. Sí, ya sé que son demasiados, la próxima temporada, cuando sepa cuales son los que realmente me aportan información, espero reducirlos.

Comencé anotando a mano en una libreta de tapas gustosas, en plan naturalista del siglo XIX, pero he tenido que acabar reconociendo que es infinitamente más útil una fría hoja de cálculo, que permite ordenar, comparar y buscar los datos a velocidad supersónica.

También me resulta muy eficaz un mapa del huerto, donde voy anotando lo que tengo plantado en aquel momento. Lo tengo dividido en cuadrículas de 15 cm.

Mapa del huerto

(Para los curiosos: las iniciales que aparecen en el mapa son de tomates y pimientos de varias procedencias, judías, albahaca, habas, calabacín, menta, perejil, fresas, geranios, coleus y jazmín).

Estadísticas

8 junio 2008

En el programa de edición de webs que utilizo, hay un botón que se llama “estadísticas”. Hoy he visto allí que esta web ha superado las 20.000 visitas desde que se inició hace un año, estoy alucinando.

De los que me conocen personalmente, muy pocos saben de la existencia de esta web y me consta que no suelen pasar por aquí, así que entiendo que todas estas visitas son de personas completamente anónimas que no llegan hasta aquí obligadas por la curiosidad ni por cumplimiento, sino por que tienen un interés real en el tema. Lo que escribo les interesa lo bastante como para perder su valioso tiempo conmigo. Esto me halaga.

Lo que empezó, y sigue siendo, mi diario de a bordo para guardar información, ha resultado ser útil a 20.000 personas y eso es mucha gente. A veces Internet da un poco de miedo, tiene unas dimensiones descomunales,.

Y lo que más me ha sorprendido es la evolución, cada vez hay +. El programa aporta los datos en forma de gráfico:

Una manera de ser

6 junio 2008

Con el huerto he aprendido cosas que me han influenciado mucho: a apreciar los cambios estacionales, a esperar, a observar, a ver los cambios minúsculos y constantes…

Comparto con Josep M. Vallès que en el huerto urbano quedan en segundo término criterios importantes para los agricultores profesionales como son minimizar el tiempo dedicado y aumentar la productividad; y pasan a riguroso primer término criterios casi opuestos, como son la ilusión de comer lo que uno mismo ha cultivado, la diversidad de la producción, y el valor didáctico y creativo de la actividad.

Me ha parecido especialmente acertado el prólogo de su libro, que es de Bigas Luna:

Cuando te inicias en la tarea de hacer un huerto, te inicias también en entender la vida. Para mí, esta tarea, se ha convertido en algo fundamental. No sólo con respecto a las viandas que recoges del huerto, que es bastante importante, sino también como forma de vida y de trabajo. Gracias al huerto he aprendido a trabajar, he aprendido a esperar, he aprendido a tratar a la gente de una manera diferente.

Comparto plenamente esa sensación: buscaba una diversión y he encontrado una manera de ser.

Llegó la primavera

26 mayo 2008

Desde enero que siembro y trasplanto con infinito cuidado. Anotando tiempos y condiciones, mimando las plantitas a cada segundo, buscando la mejor manera en cada detalle. Pero los resultados no han sido siempre buenos, en realidad me he acostumbrado a conseguir más fracasos que éxitos.

Hasta que llegó la primavera.

Las semillas que sembré en el exterior hace tiempo y que ya daba por inútiles germinaron, ¡todas!. Las plantitas que en estos meses he cuidado entre algodones olvidaron los lamentos y, rebosantes de fuerza, no paran de crecer. Las tomateras más avanzadas se han llenado de flores.

Pasando (afortunadamente) de mi y de mis cavilaciones, la primavera ha llegado y ha arrasado. El resultado: una buena lección de humildad para quien escribe y un renacimiento del huerto increíblemente espectacular.

Trasplante

30 abril 2008

Siguiendo donde lo dejamos en el post anterior: cuando las plantitas están a punto de tocar la tapa del invernadero (5 cm de altura) y comienzan a gritar ¡sácame de aquí!, es hora de trasplantar.

Comencé trasplantando directamente al huerto, pero la mayoría morían. Observándolas entendí que eran bebes y que, después de mimarlas en el interior del invernadero durante varias semanas, lo que estaba haciendo era dejarlas de pronto en la inmensidad del huerto, a merced del sol y del viento. Un crimen, vamos.

Así que he ido haciendo pruebas. De momento la técnica que mejor me ha resultado es pasar por una etapa intermedia: pongo los bebes en el exterior pero en un rincón cálido e iluminado, resguardado, sin sol directo. El gran truco es mantener la humedad constante, y eso es + fácil si están en macetas. Las riego diariamente.

También he descubierto que las condiciones del trasplante del pote a la maceta son importantantes, mejor una tarde o anochecer fresco o, si es de día, que sea nublado y sin viento. Los pasos son los siguientes:

1. Regar bien antes de sacar la plantita del pote.

2. Darle la vuelta para que salga por si sola la tierra con la planta, con cautela.

3. Separar las distintas plantas, si las hay, teniendo especial cuidado con las raices. Evitar separar las raices de la tierra, no tocarlas ni dejarlas descubiertas durante más tiempo del necesario. Cuando hay varias plantas y están demasiado unidas no me arriesgo: no las separo, las trasplanto juntas y pasados unos días elimino las + débiles cortándolas con unas tijeras.

4. Agujerear la tierra y plantar, que las hojas no toquen el sustrato.
5. Regar en abundancia pero sin mojar las hojas.

Y así es como los bebes crecen y pasan su niñez protegidos en macetas. Cuando la planta llega a los aprox. 15 cm y ya está preparada para enfrentarse al mundo (¿fase de juventud?), puede ser transplantada a su lugar definitivo en el huerto.

Al elegir un lugar en el huerto, es importante tener en cuenta los vecinos, yo siempre consulto la tabla de compatibilidades. Y una vez elegido el lugar, el proceso de trasplante de la maceta al huerto es el mismo que del pote a la maceta.

Unos días después del trasplante, visito la planta en su nuevo hogar y le llevo un regalo: un poquito de compost.


Tema posteriormente actualizado aquí

Siembra

10 abril 2008

Esto de sembrar es adictivo, ¡no puedo parar! Y es que cada vez (por más veces que lo haga), siempre, siempre, me sorprende, ¡es mágico! Como he leído en alguna web: si alguien no cree en los milagros, que observe la germinación de una semilla.

Coloco una simple semilla en tierra y, en pocos días, ahí está: un nuevo ser que observa la vida curioso y atrevido, dispuesto a probar suerte… y que me saluda agradecido.

Después de muchas siembras compulsivas que acabaron en fracaso, conseguí ceñirme a un método más o menos establecido. Se acabó el “aquí te pillo aquí te mato”, lo de ir sembrando en cualquier recipiente y de cualquier manera todas las semillas que caían en mis manos no era muy profesional.

El método consiste en sembrar primero en el interior y después trasplantar al exterior, siguiendo siempre las mismas pautas y anotando las fechas, las especies, su origen… que si no es un caos.

Y, aunque sé que las semillas de mayor tamaño (judias, habas) podría sembrarlas directamente en el exterior, me resulta más cómodo utilizar el mismo método para todas las especies.

Lo que primero busqué fue un invernadero para desarrollar las plantas bebés en un ambiente controlado, en cuanto a temperatura y humedad, hasta su posterior trasplante a tierra firme en la huerta.

Después de varias pruebas dediqué a invernadero un recipiente de cristal (base 17 x 17 cm, alto 12 cm), con tapa hermética también de cristal y 5 potes pequeños (diámetro 5 cm, alto 6 cm) de plástico agujereados por debajo y numerados con rotulador indeleble.

El proceso es el siguiente:

1. filtro tierra con un colador
2. lleno los potes de tierra fina
3. siembro en uno de los potes las semillas elegidas (siempre previamente germinadas), normalmente de tres a cinco unidades
3. cubro con una capa de tierra, aprox medio centímetro
4. coloco el pote dentro del invernadero, riego y tapo

Se trata de dejar el invernadero tapado para que mantenga la humedad, en un lugar con luz y calor. Yo lo pongo junto a la ventana (no vale para germinar, pero sí para el plantel), sobre un cartón encima del radiador, le da el sol durante el dia y en noches frías encendemos la calefacción.

Cuando las plantitas están a punto de tocar la tapa (5 cm de altura) es hora de trasplantar.


Tema posteriormente actualizado aquí

Grandes cambios

16 enero 2008

Estas navidades he hecho grandes cambios en el huerto. Ha supuesto un esfuerzo importante (muchas horas de trabajo en un rincón de difícil acceso), suerte que tengo a J.

El nuevo huerto está en el mismo lugar de antes, lo que han variado son los recipientes: ya no hay 11, ahora son sólo 2, pero de volúmenes mucho mayores:

– Uno de 56 x 182 cm y 20 cm de alto, total 204 litros
– Otro de 56 x 39 cm y 90 cm de alto, total 197 litros

Antes:

huerto-antes.jpg

Después:

huerto-ahora-sin.jpg

He comenzado por transplantar todo lo que tenía en marcha (lechugas y guisantes). Y he dejado de decoración geranios a la izquierda y la buganvilla al fondo. Pero lo bueno viene ahora, toca planificar de cara a primavera, y ahora con conceptos nuevos como asociación de cultivos, rotación… ¡Y es que ahora tengo un huerto de verdad!, mi suegra le llama “el acre”.

huerto-ahora-con.jpg

Qué pasa si cambio las normas

17 diciembre 2007

Los calendarios marcan cuando toca sembrar, trasplantar, abonar, recolectar… está todo tabulado, cada zona tiene sus tiempos, conviene respetarlos si quieres que tu huerto tenga éxito. ¿Y que pasa si no acato las normas, si siembro antes o después?

Aunque imagino lo que pasaría, no puedo asegurarlo, me veo en la obligación de experimentar. Por esto siempre tengo en marcha algún cultivo fuera de temporada. Ahora tengo pimientos y tomates, bueno, hasta ayer, este fin de semana lo he arrancado todo, no podía soportar tanto sufrimiento. No voy a poner las fotos porque no son agradables.

La conclusión ha sido, una vez más, que el calendario tenía razón: ahora no tocan ni pimientos ni tomates. Las semillas germinaron, pero crecieron plantas deformes y raquíticas, siempre enfermas, que no dieron frutos.

Según el calendario ahora es época de guisantes, los míos están eufóricos. Y no veas como están las lechugas (tanto cavilar en verano y resultó que su problema era el calor).

pesols-i-enciams.jpg

Compost, ¿o no?

31 mayo 2007

No creo que lo que hago en mi balcón pueda llamarse “compostar”, por lo que he ido viendo en la red, no se trata de ninguno de los procesos de compostaje existentes. Lo que yo hago es únicamente enriquecer “sustrato universal” con restos vegetales procedentes de mi balcón y de mi cocina.

Llegué a este proceso buscando cubrir una serie de necesidades, en este orden de prioridad:

– Facilitarme la limpieza de las plantas del balcón consiguiendo que todos los desechos (hojas secas, matas eliminadas, etc) fueran directamente de la planta a la compostera sin salir del balcón y, sobre todo, sin darme trabajo.

– Disponer de abono natural para ser fiel a mi propósito de no utilizar fertilizantes químicos.

– Reducir en lo posible la cantidad de residuos que genero: para mi supondría una reducción del espacio, trabajo y tiempo dedicados y, para el mundo exterior, un menor gasto de recursos al gestionar mi basura.

Otros condicionantes a tener en cuenta fueron:

– El proceso necesita de una buena mezcla de vez en cuando, tenía que estar situado en una zona donde sea fácil realizar esta operación y de limpiar en el caso (más que probable) que cayera tierra en los alrededores.

– Que no ocupara el menor lugar posible y que se viera poco, no lo considero un objeto de decoración.

La solución adoptada fue un recipiente de plástico (40×80 cm de superficie y 60 cm de altura), sin tapa y con ruedas, con 40 cm de “sustrato universal” (en la foto se puede comprobar que ahora tengo demasiado poca), situado bajo las macetas de la zona de huerto. Le incorporé una cuerda para poderlo sacar más cómodamente y una boca del riego automático.

compostera.jpg

El proceso es el siguiente:

Voy echando los restos orgánicos (procedentes del balcón y de la cocina) al recipiente y después, con la pala, lo troceo y tapo con un dedo de tierra. Voy jugando con el espacio, cada día lleno un hueco y al taparlo creo otro hueco, y así voy moviéndome por toda la superficie.

El truco está en la cantidad de materia orgánica que añada de golpe, si es demasiada o no está bien troceada, le costará más descomponerse y entonces vendrán las mosquetas, a las que después les cuesta mucho desaparecer. No podría decir cual es la cantidad óptima, es cuestión de práctica, cuando veo que no se descompone dejo de alimentar durante unos días y listo. La descomposición suele ser completa al cabo de máximo un mes, ya digo que depende de la cantidad y del tamaño de los trozos, también he observado que la velocidad de descomposición aumenta con el calor.

La boca del riego automático añade la humedad necesaria al proceso, es poca cantidad por lo que nunca ha llegado a encharcarse, más bien he tenido que regar manualmente al verlo demasiado seco.

Una vez por semana remuevo el conjunto con la pala, para airear.

Utilización del compost

Cada vez que necesito tierra para mis diversos planteles, la cojo de la compostera. Y viceversa, cuando me sobra es allí donde va a parar. Una vez al año, en invierno, me gusta renovar la tierra de todas las macetas con la tierra oscura y aireada de la compostera, la tierra de los tiestos, gastada y apelmazada, va a parar a la compostera para iniciar de nuevo el ciclo.

Mi balcón

11 abril 2007

Mi balcón se encuentra localizado en una planta 14, en el centro de la ciudad de Barcelona (España). Tiene 4,5 m2. Está orientado al oeste. Cerca no hay edificios más altos que puedan limitar la luz del sol.

He establecido como huerto la zona derecha del balcón, que tiene 1,5 m2. La prefiero porque puedo acceder directamente desde la ventada de la habitación (lo cual se agradece especialmente en días de clima poco confortable). Además, mi butaca preferida tiene unas estupendas vistas a esta zona; me encanta observar mis criaturas, cómodamente sentada, a través de la ventana.

Dispongo de un total de 11 recipientes, a todos accedo sin dificultad y a todos les llega el riego automático:

1 macetero de plástico de 350 litros
6 macetas de barro de 25 litros
3 jardineras de plástico de 9 litros
1 bolsa de plástico flexible de 38 litros

Paulatinamente he ido cambiando las plantas sólo ornamentales por plantas que, además, son comestibles. Aunque he dejado algunos geranios para dan color al huerto.

Les margaritas de la foto, por ejemplo, ya no están, ahora tengo lechugas.

gral_con_margaritas.jpg