Archive for the ‘_semillas’ Category

El 40 de mayo

15 mayo 2010

Por fin, ya está, ya llevo las sandalias y camisetas de manga corta. Ya he guardado la chaqueta y las botas, para mí éste es un hito importante cada año, un punto de inflexión, marca un antes y un después. Y le tenía unas ganas…

Sí, ya sé, ya te oigo: “hasta el cuarenta de mayo… “, pero entiéndelo, no podía aguantar ni un día más, esperaba este momento desde hace mucho.

Ya empecé a impacientarme cuando las tortugas salieron de su reposo para anunciarme que el buen tiempo se había puesto en camino. Desde entonces el sol ha estado yendo y viniendo, esperando paciente a que marcharan definitivamente las lluvias.

Ahora por fin ha vuelto para quedarse, lo sé seguro porque esta vez han sido las hormigas las que han salido para avisarme, y ellas nunca me fallan.

Mis amigas las hormigas. Hay gente que se desespera con ellas, no entiendo porque, como si su pulcritud quedara en entredicho cuando ellas aparecen. Supongo que no saben que es al revés: cuando hay hormigas ya no hay que preocuparse tanto por la limpieza: a la menor migaja, ellas se encargan.

A mi me parecen reconfortantes, se toman la molestia de llegar hasta mi casa (¡¡un doceavo piso!!) para recordarme que comparto el planeta con otras especies. Y les agradezco el recordatorio, a veces la locura del día a día hace que pierda el norte de vista.

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Trebol de cuatro hojas

25 diciembre 2009

Hace unos meses, cuando fui a donar sangre al Hospital Clínic, me regalaron una caja con semillas de trébol de cuatro hojas. Sembré (reconozco que sin esperanzas) y brotó.

Han salido dos tréboles enormes de cuatro hojas, así que ahora estoy llena a rebosar de buena suerte. Aquí la dejo, para que nos traiga suerte a todos. Feliz Navidad.

Lechugas, espinacas, canónigos y demás familia – SIEMBRA

1 octubre 2009

Son de las especies + productivas del huerto en el balcón, dado que la planta entera es comestible. Sé que en cuanto les pille el truco será fantástico y tendré la ensalada siempre a punto. Pero todavía no las tengo controladas: las que he conseguido hasta ahora no son tan crujientes ni tiernas como las que consigo en el super.

Existe la posibilidad de que el problema sea que no he acertado con las variedades, así que sigo probando. Este año, de momento, he sembrado, con el procedimiento habitual, semillas de las que mejor se me adaptaron la temporada pasada, incluidas las de Orella de ruc que me trajo I. del cole.

Iré sembrando periódicamente. La siembra de tipo de hortalizas no se realiza sólo una vez en la temporada, como en el caso de los tomates o de los pimientos, si no que hay que ir sembrando al mismo ritmo que se quieran recolectar: si cada semana cojo una lechuga tengo que sembrar una cada semana.

Quiero probar también otras variedades, tanto de lechugas como de sus parientes, también busco remolacha, pero tienen que ser semillas de alguien que las haya probado con éxito durante varias temporadas. ¿Hay alguien ahí?

Intercambio de semillas

21 septiembre 2009

A veces, cuando no tengo otra manera de obtenerlas, siembro semillas de hortalizas compradas. Es por experimentar, soy consciente de que la mayoría no serán capaces de reproducirse, bien porque habrán sido tratadas para que no puedan hacerlo, y así mantener el negocio de la venta de semillas, o bien porque han sido recolectadas antes de llegar a la maduración total, con lo que las semillas no han terminado correctamente su proceso de formación.

También a veces he comprado sobrecitos, me han producido tanto buenas como malas experiencias, y nunca un ejemplar exacto a la foto que se mostraba en el sobre.

Por lo general, intento obtener semillas de mi propio huerto (o del de un amigo), las razones son de peso:

1. Garantizo la producción: una semilla conocida tiene un árbol genealógico conocido. Si sé como eran sus padres y sus abuelos puedo predecir con bastante exactitud como serán la nueva planta y sus frutos.

2. Preservo el material genético: al intercambiar mis semillas, aseguro que no se pierden variedades que no están en el mercado, aunque yo deje de cultivarlas, otros las mantendrán, y las extenderán en sus intercambios…

3. Y, por último, porque es una cuestión de principios: me niego a pagar por las semillas, son patrimonio de todos.

Este año los tomate estrella iban saliendo tan buenos que al comerlos no me podía resistir y separaba las semillas, y venga guardar y guardar … Así que, si a alguien le apetece sembrar mis semillas, sólo tiene que darme su dirección postal por mail y se las envío en breve.

A mi me interesan semillas de hortalizas que hayan sido probadas con éxito durante años y que se adapten bien al huerto urbano, sean las que sean, aunque ahora mismo lo que ando buscando con + ganas es remolacha suave y dulce (la que tengo del año pasado resultó muy picante).

1/10/09 Actualización del post:

Se acabó. No me quedan + semillas de tomate estrella. Las he repartido por toda España y han llegado incluso a Francia. Espero que a todos los receptores se os den bien las cosechas.

Hay maneras más sencillas de sembrar (o donde dije digo…)

7 abril 2009

Hace un año explicaba aquí mi procedimiento de siembra: primero germinación, sin tierra y con calor, después plantar el brote en un potecito con tierra, después mantener dentro de casa con una serie de cuidados constantes, después trasplantar al exterior, primero en un lugar protegido, y finalmente en la ubicación definitiva.

Un procedimiento tan meticuloso tiene sentido, por ejemplo, en la huerta “industrial”, empresas que producen miles (¿millones?) de plantones perfectos para que los hortelanos puedan avanzar la temporada. Les va el negocio en ello, no se pueden permitir depender de variables como el clima.

Pero, en mi caso, me he dado cuenta de que no tiene sentido: es demasiado complicado. A mí me da igual conseguir los tomates unas semanas antes y, en estas condiciones, hay maneras más sencillas de sembrar, sin tantas atenciones ni tantos trasplantes.

Como sabéis, el proceso de siembra depende de dos cosas, humedad y temperatura. Si controlamos estas dos variables tenemos el éxito asegurado.

Respecto el control de la temperatura, es fácil, no hay que controlarla, cada estación ofrece la temperatura adecuada para que germinen y se desarrollen perfectamente los cultivos de su temporada. Y está claro que las plantas de temporada son las únicas que quiero para mi huerto, son las productivas y vistosas. Las que no son de temporada quizás sobrevivirán con cuidados “artificiales” en el interior, pero fracasarán en cuanto las trasplante al huerto.

Respecto la humedad, la semilla necesita humedad constante pero sin encharcarse (imprescindible un buen drenaje). Lo que yo hago es regar asiduamente (no dejar nunca que la tierra se seque) y cubrir la zona con un recipiente impermeable (plástico, cristal) que hace de mini-invernadero (mantiene la humedad y suaviza los cambios de temperatura) hasta que el plantón sea lo suficiente mayor para valerse por si mismo (4 o 5 cm…).

Si la siembra es en recipiente, me va muy bien dejarlo encima de una maceta con tierra, así el agua sobrante sale fácilmente y la tierra de debajo mantiene la humedad durante más tiempo

Conclusiones:

1. sembrar sólo plantas de temporada

2. no es necesario sembrar el interior, la temperatura en el exterior de casa es siempre la adecuada para las plantas de temporada.

3. la tierra debe estar siempre húmeda pero no mojada.

Respecto al recipiente de siembra, eso es ya depende de las circunstancias, yo siembro en la ubicación final sólo si la tengo clara y está disponible. Si no, siembro en recipientes previos y después trasplanto.

Este invierno he sembrado lechugas, guisantes, canónigos, remolacha y habas, todo directamente en la ubicación final y todo ha ido saliendo bien.

Hace dos semanas inicié las siembras de primavera, en recipientes, porque las hortalizas de invierno todavía ocupan el huerto y, además, así las tengo + controladas, hay distintas variedades y es fácil liarse.

Las tomateras que me regaló Picarona ya asoman, he puesto los recipientes sobre el huerto (junto a las lechugas y de las habas), por lo de la humedad, y los mantengo tapados, así:

Germinación (en la nevera)

18 marzo 2008

Aunque, a ratos, las temperaturas siguen siendo frías, los días van alargando progresivamente… y, al mismo ritmo, aumentando mi impaciencia

Lo confieso: desde el mes de enero que estoy sembrando y trasplantando. Era demasiado pronto, lo sé, pero al menos este ímpetu me dió margen para hacer pruebas (si los planteles no sobrevivían, me quedaba tiempo para sembrar de nuevo).

Comencé sembrando las semillas directamente en potecitos con tierra dentro de un recipiente de cristal. Lo ponía cerca de una ventana y controlaba temperatura y humedad (como curiosidad: temperatura y humedad son las condiciones que exigen la mayoría de hortalizas, pero hay especies que necesitan cosas como un período previo de frío, luz, humo…, al menos eso cuenta Daniel.

Este sistema no me convencía: en muchos casos, después de esperar hasta 30 días, seguía sin asomar la plantita de rigor y, encima, me quedaba sin saber si la causa del fracaso había sido una semilla defectuosa o las condiciones del entorno. Necesitaba saber antes si las semillas pensaban germinar y, si no lo hacía, saber porqué.

Por otro lado, me di cuenta de que la ventana no es el lugar más apropiado para la germinación: no ofrece una temperatura càlida y constante ni por casualidad (muy caliente en un día de sol y frío durante la noche).

Y así fue como me dediqué a pasear por casa buscando una fuente de calor suave (18 a 25 grados) y constante. La parte superior de la nevera cumplía todos los requisitos.

(Inciso: después, navegando por ahí he visto que hay otros métodos para conseguir calor en casa …)

Comencé a germinar en la nevera las semillas antes de sembrarlas: un éxito- En unos pocos días puedo saber si las semillas son viables y, además, puedo elegir para la siembra las que mejor pinta tienen.

He detectado que tenía un monton de semillas caducadas, cometí un error imperdonable, no tuve en cuenta que las semillas deben conservarse secas, en un lugar fresco y protegido de la luz. No volverá a pasar, ya están en una caja hermética en la nevera.

Aquí dejo, paso a paso, el proceso “germinación en la nevera”:

1. colocar unas cuantas semillas en una servilleta de papel
2. envolver haciendo un paquetito y anotar la fecha y especie
3. colocar todos los paquetitos en un trapo de cocina

llavors-drap.jpg

4. enrollar el trapo y regarlo (bien mojado pero que no gotee)
5. introducir el trapo enrollado y mojado en una bolsa de plástico
5. colocar la bolsa de plástico sobre la nevera
6. desenvolver a los 3, 4 ó 5 días, las semillas sanas ya muestran la vaina embrionaria, éstas son las semillas que quieren ser sembradas.

llavor-germinada.jpg


Tema posteriormente actualizado aquí

Pimientos. Extraer y conservar las semillas.

18 junio 2007

El otro día hablé del origen de mis semillas de tomate, hoy le toca al turno a las semillas de pimiento.

Cada vez que troceo un pimiento en la cocina me queda, supongo que como a todo el mundo, a un lado los trozos de pimiento y, al otro, el volcán de semillas.

pebrots-volca-cru.jpg

Los trozos de pimiento los incorporo al guiso, sin mirarlos. Queda entonces el volcán, rebosante de semillas, mirándome burlón, “¿a que no eres capaz de despreciarme?”. Tengo más semillas de pimiento de las que podré sembrar en toda una vida, pero sigo guardando todas las que me encuentro por el camino.

He comprobado que, a diferencia de las semillas de tomate, las de pimiento primero hay que secarlas antes de sembrarlas, si no, se pudren bajo tierra. Es por eso que guardo el volcán en un rincón ventilado y discreto, con el tiempo va encogiendo y perdiendo humedad hasta quedar listo para su almacenaje.

pebrots-volca-sec.jpg

Todas las semillas de pimiento rojo que he recolectado en mi cocina han germinado y han dado buenos frutos (entre uno y tres por planta). Una vez experimenté con semillas de pimiento amarillo (lo compré expresamente del super), no germinaron. Mi intención es ir probando con todas las variedades.

Alguien me dijo que los todos los pimientos verdes lo son porque se recolectaron antes de que les diera tiempo a cambiar de color. Yo sólo he experimentado con pimientos rojos y doy fe de que éstos primero son verdes, después pasan al color violeta y finalmente al rojo.

El porqué y mis premisas

16 abril 2007

Desde que me dio por germinar semillas de tomate no he podido dejar de investigar con el huerto, cada vez +, y cada vez + apasionadamente. He ido haciendo pruebas en función de la época, las semillas que me iban llegando, el espacio disponible, las ganas…

Y una cosa me ha llevado a la otra y por el camino he aprendido a ser consciente del paso de las estaciones y de los ciclos de la vida que me rodea. Cultivar enseña la disciplina de los cambios pequeños y a la vez constantes. Con las plantas nada ocurre de pronto, todo es paulatino, minúsculo, imperceptible. Es necesario revestirse de paciencia y constancia.

Y, además, he comido tomates, pimientos, guisantes y lechuga cultivados en mi huerto.

La única premisa que me he impuesto es no utilizar plantones, me gusta ver como son las semillas y verlas germinar, es una parte del proceso importante que no estoy dispuesta perderme. Y, si es posible, prefiero que las semillas procedan de un fruto que he visto y he probado, porque si he visto y probado el padre puedo prever como será el hijo.

premisa.jpg

Soy consciente de que utilizar sólo semillas procedentes de mi cocina supone una limitación importante, dado que es + que probable que las hortalizas de mi cocina provengan de semillas híbridas, con lo cual es también + que probable que las plantas que yo consiga, si es que prosperan, no hagan frutos tan bonitos como los de sus padres.

Soy consciente de todo eso, y aunque hasta el momento para disfrutar de mis experimentos no he necesitado más materia prima que la ensalada del dia, me estoy interesando cada vez + por algo llamado agricultura biológica, y no descarto ampliar mis investigaciones añadiendo como nueva variable el origen de las semillas.